Cada vez que el final del año se acerca, es habitual revisar, reflexionar y planificar el siguiente. Es tan importante dejar atrás lo viejo y lo mal vivido del año pasado valorando qué hemos hecho, como quedarnos con lo que hemos aprendido de todo ello para poder establecer metas nuevas y trazar el rumbo para los siguientes meses.

Lo que es innegable es que con el cambio de año nos invade un halo de optimismo, motivación y energía increíbles. Sentimos que todo puede pasar y que lo mejor está por venir.

Por ello y porque no puedo evitar pensar que, con tanta emoción, es fácil olvidar que para poder avanzar primero es necesario establecer objetivos que sean realmente importantes para nuestro propósito, he preparado una lista con 7 factores que te ayudarán a prepararte, enfocarte y saber qué debes tener en cuenta para lograr lo que te propongas en los 365 días que tienes por delante.

Seguramente, como la mayoría, unos años habrás sentido como si el universo hubiese conspirado para concederte todo lo que habías soñado y más. Otros en cambio, todo tu mundo se habrá puesto patas arriba mientras te enfrentabas a retos para los que nunca hubieses pensado que estabas preparado. Unos años habrán sido tranquilos y otros, por el contrario, escandalosamente ruidosos. Unos años habrás sembrado, otros cosechado y otros habrás aguantado estoicamente esperando a que la tormenta amainase para sacar la cabeza a flote y respirar.

Sea como fuere, lo que está claro es que el camino emprendedor está lleno de altibajos; con las montañas más altas y los valles más profundos. Todo forma parte del viaje en el que nos hemos embarcado.

Por ello, y antes de sumergirte en un nuevo año, es realmente útil hacer balance de lo que has avanzado durante los últimos meses reflexionando sobre el camino recorrido para tomar consciencia del lugar desde el que partes hoy y, de cara al año siguiente, poder establecer metas más adecuadas para ti y tu negocio.

Lo primero que te propongo hacer es un ejercicio que te ayude a valorar lo que has avanzado durante todo el año para que recopiles, identifiques y celebres cada hito conseguido hasta ahora. Personalmente me preparará para establecer metas nuevas y planificar el siguiente año. Espero que pueda ayudarte a ti también.

Escribe estas preguntas y sus respuestas:

  • ¿Cómo ha sido este año para ti? ¿Y para tu negocio?
  • ¿Ha ido como imaginabas que iría?
  • ¿Te planteaste objetivos?
  • ¿Qué metas y objetivos conseguiste?
  • ¿Qué hiciste realmente bien?
  • ¿Qué podrías haber hecho mejor?
  • ¿Cuál fue la actividad más rentable?
  • ¿Qué te costó más conseguir?
  • ¿A qué retos te has enfrentado? ¿Cómo los has resuelto?
  • ¿Qué has aprendido?
  • ¿Cómo has crecido, cambiado o evolucionado? ¿Y tu negocio?
  • ¿De qué te sientes orgulloso este año?
  • ¿Qué agradeces especialmente?

Realmente no importa lo increíbles o desafortunados que hayan sido los últimos meses, lo importante aquí es que seas realista, honesto y sobre todo, sincero contigo. Parecen preguntas sencillas, pero no te imaginas lo poderosas que puede ser para conectar con tu verdad y recordarte cuál es tu porqué.

¿Estás avanzando realmente hacia el negocio online y el estilo de vida que quieres?

Aunque quizá no sepas la respuesta a esta pregunta de inmediato, las conclusiones a las que has llegado con el ejercicio anterior te habrán dado unas cuantas pistas.

Y si te lo pregunto es porque, por experiencia propia, sé que es muy fácil perder el norte.

Sí, emprender es duro.

Es duro porque las dudas, la incertidumbre y, muchas veces los resultados, que no son los esperados, nos hacen perder la motivación.

No pasa nada.

Estar al frente de un negocio online es un poco más complicado de lo que habíamos imaginado cuando nos metimos en esta aventura.

Nada resulta tan fácil de conseguir como algunos quieren hacernos creer.

Allí donde habíamos puesto esperanza surgen obstáculos… los que tú te creas y los que otros ponen en tu camino.

Allí donde veíamos triunfos aparecen fracasos aprendizajes. Somos humanos; es inevitable.

Es un largo camino con muchas piedras y forma parte del trayecto tropezar, caerse, levantarse y seguir adelante.

Pero a veces, también ocurre que pasamos el día, el tiempo (y la vida) haciendo cosas que no queremos, cumpliendo los sueños de otros, conduciendo nuestros negocios a ciegas o calzándonos el traje de bombero cada dos por tres porque toca apagar fuegos.

Por eso, antes de establecer metas nuevas y siempre que necesites recordar tu rumbo, te invito a reflexionar sobre tus propios deseos, sobre lo que te haría feliz y tener claro dónde quieres llegar:

¿Dónde te diriges y por qué quieres ir hacía allí? ¿Cuáles son tus sueños? ¿Qué quieres conseguir? ¿Por qué? ¿Cuál es tu gran meta de aquí a un año? ¿Cuál es tu gran meta en cinco años?

Es decir, pregúntate qué negocio quieres construir, qué estilo de vida quieres tener, cómo te ves dentro de 1, 3, 5 o 10 años…

¿Te imaginas al frente de una empresa con clientes repartidos por todo el mundo, facturando 7 cifras y con un gran equipo acompañándote?

¿Quizá un negocio más pequeño, sencillo y con el que generes beneficios para ti y que te deje tiempo para cuidar de los tuyos?

¿Sueñas con trabajar desde cualquier rincón del mundo con un portátil y una mochila como compañera de viaje?

Sea lo que sea, es súper importante que no te saltes esta parte porque al fin y al cabo, ¿cómo vas a llegar a algún destino si no sabes dónde quieres ir?. Es mucho más fácil hacer un plan viable cuando sabes exactamente dónde vas.

De este modo todo lo que hagas con tu negocio estará alineado con tus verdaderos objetivos (profesionales y personales) y así trabajarás en la dirección adecuada hacia a tus metas y las decisiones que tomes serán más acertadas, o cómo mínimo consecuentes.

Cómo establecer metas: Los 7 factores que te ayudarán a planificar tu año como un profesional

Ahora vamos a concentrarnos en el año que empieza.

Ya sabes dónde quieres llegar. El siguiente paso es determinar qué puedes hacer en los próximos 12 meses para llegar desde donde estás hasta donde quieres.

Y por esta razón, he recopilado las claves que, según mi visión, debes tener en cuenta para que establecer metas y planificar tus objetivos para los próximos meses te resulte más sencillo.

#1. Márcate objetivos que puedas cumplir, claros y específicos

Aquí es donde defines tus grandes objetivos, tus grandes metas para el año, aquello que es de verdad importante para ti. Es lo que va a marcar la hoja de ruta de tu viaje, la de tu negocio, la de tu vida ideal y la de los próximos meses.

Con el final en mente (dónde quieres ir) establece tus grandes objetivos para el año. Piensa en objetivos sensatos, coherentes y, sobre todo, que puedas realizar. Sigue la regla SMART para que cada objetivo sea específico, medible, alcanzable, realista y con una fecha límite. Para concretar cada uno de ellos lo máximo posible ayúdate de estas preguntas clave: qué, cómo, cuándo, cómo y por qué.

Te invito a que estos objetivos requieran cierto nivel de dificultad conseguir pero también te invito a hacerlo con sentido común y teniendo en cuenta tu tiempo y tus recursos. Si te digo esto es porque veo como muchos emprendedores que empiezan quieren conseguir lo mismo que otros que están en fases más avanzadas o cuentan con el apoyo de un gran equipo detrás. Hay que tener esto muy claro para no llevarte a engaño y establecer metas imposibles.

Si es necesario, escribe tus objetivos. Este simple acto de escribir les da más importancia y peso. De hecho, existen estudios que determinan que las personas que escriben sus objetivos tienen más oportunidades de llevarlos a cabo. En cambio, aquellos que no los escriben son más propensos a perder el foco y abandonar.

Los objetivos están diseñados para que mantengas la atención en lo importante, te motiven lo suficiente para trabajar por ellos y te guíen para alcanzar tu éxito. Cuanto más especifico seas en lo que quieres conseguir más fácil te resultará avanzar y trabajar cada día para conseguirlos.

#2. Refuerza tu nivel de deseo y compromiso con cada objetivo

Para conseguir tus objetivos necesitas trabajar durante mucho tiempo, con enfoque, motivación y dedicación. Es muy difícil hacer algo si no tiene sentido para ti así que concéntrate en recordar siempre cuál es tu rumbo para no apartarte de tu camino.

Puedes establecer metas muy claras y específicas sin embargo, si no te motivan lo suficiente y, especialmente cuando las cosas se pongan difíciles, la energía y empuje para trabajar en ellas irá desapareciendo y, sin apenas darte cuenta, te encontrarás haciendo cosas que en realidad no te llevan hacia las metas que te habías propuesto.

Habrás perdido el foco y probablemente los resultados que consigas no son los esperados. Y esto desmotiva… y mucho.

Y ¿qué ocurre cuando pierdes la motivación y el foco?

Pues que la procrastinación se acomoda en tu rutina, la pérdida de tiempo se adueña de tu día a día y todo se convierte en una mera cadena de reacciones erráticas.

Lo que nos impulsa a querer alcanzar cualquier objetivo es un gran deseo y un 200% de compromiso.

Así que ten siempre presente cuál es tu porqué, las razones por las que emprendiste en primer lugar, qué esperas conseguir, qué perderías si abandonas. Recordarlo te dará las claves sobre tu nivel de deseo y compromiso y te mantendrá al pie del cañón a pesar de las dificultades.

Si me sigues desde hace tiempo sabrás que me entusiasman los Vision Boards y lo yo que hago es diseñar un tablero que refleje lo que implica cada objetivo que me marco para mantener el foco y sentirme motivada. Visualizar cada objetivo ejerce un inmenso poder de activación y compromiso.

#3. Prepárate para lo que implica lograr cada objetivo

¿Conoces la diferencia entre querer y estar dispuesto?. No es lo mismo querer o desear algo que estar dispuesto a hacer lo necesario para conseguirlo.

Solo por proponerse algo, fantasear con lo que nos gustaría lograr, soñar con ello y ponerse objetivos, aunque es un paso necesario no se va a materializar. Al fin y al cabo esta es la parte más fácil pero no tiene ningún riesgo ni supone ningún esfuerzo. Para que se produzcan resultados hay que llevarlo al terreno de la acción y, la realidad es que, no todos están dispuestos a pagar el precio que conlleva trabajar por ello, asumir responsabilidades y enfrentarse a los obstáculos que, seguro, tienen que venir.

Para conseguir tus objetivos vas a tener que trabajar con enfoque, dedicación y compromiso a lo largo de los meses.

Seguramente tengas que dedicar tiempo que te quitarás de otras actividades, o puede que necesites formarte y aprender primero una serie de competencias y habilidades, o invertir en formación y estarás continuamente en una montaña rusa emocional. Y si tu objetivo no tienen ningún significado para ti es muy difícil que pongas toda tu energía en ello.

Por eso es importante que sean objetivos que resuenen en tu interior, que te motiven lo suficiente y que valgan la pena para estar dispuesto a trabajar cada día para conseguirlos. Sólo superarás cualquier obstáculo, reto o dificultad si en el momento de pasar a la acción tienes las suficientes ganas.

#4. Divide cada gran objetivo en acciones y tareas más pequeñas

Marcarte objetivos está genial, es un buen comienzo, pero si no sabes qué tienes qué hacer para conseguirlos, ¿cómo vas a progresar?. Tu tarea aquí es pensar en las acciones que tienes que hacer para hacerlos realidad.

Ten en cuenta que un gran objetivo puede llegar a convertirse en un proyecto demasiado complicado de tirar para delante si lo abordas de forma global. Así que para solventar esto y no perder ni el foco ni la motivación, trata de descomponer cada objetivo en otros más pequeños.

Lo que consigues así es ir avanzando por etapas, poco a poco pero con la seguridad de que con cada acción llegarás a tu meta.

Ahora que tienes tus objetivos divididos en acciones, el siguiente paso es ir dividiendo dichas acciones en pequeñas tareas mensuales, semanales y diarias que te lleven poco tiempo y que sean factibles de realizar en un día sin agobiarte. No dejan de ser metas más pequeñas alineadas con el objetivo principal. Para hacerlo, trabaja hacia atrás cada objetivo y determina lo que debe suceder y qué tareas tendrás que hacer para llegar desde donde estás ahora hasta alcanzar dicho objetivo.

#5. Añádelo todo a un calendario

Tienes tus objetivos distribuidos en acciones y tareas más pequeñas. Ahora has de colocar éstas en un calendario anual para que puedas visualizar los hitos más importantes del año en un solo golpe de vista.

Luego preparar tu planificación mensual y ve desglosando y programando las tarea y acciones que debes llevar a cabo semanal y diariamente. De esta forma puedes planificar cada prioridad, cada proyecto y cada tarea con la seguridad de estar poniendo el foco en lo importante.

Haz una planificación realista, que te permita disfrutar de tu trabajo pero también de tiempo para ti y para los tuyos.

Es normal que te tomes tu trabajo en serio y quieras cumplir con tu planificación todo lo que puedas porque cada tarea cumplida es un paso que te acerca al negocio y la vida que quieres pero trata de ser flexible contigo y recuerda que no eres una máquina. A veces surgen imprevistos, obstáculos y cambios que te impiden cumplir con tus propósitos y si no llegas, ¡no pasa nada!. Tu planificación puede cambiar si realmente lo necesitas.

#6. Más acción y menos dispersión

Tienes claridad en tus objetivos, has averiguado qué tienes que hacer y has trazado un plan para conseguir esos objetivos. Esto es solo una parte del trabajo, es decir, para que se produzcan resultados hay que pasar a la acción.

De hecho, los emprendedores que se marcan objetivos y los consiguen son aquellos que dan un paso al frente, salen de su zona de confort y, a pesar de sus miedos, pasan a la acción.

Aquí te recomiendo que tires de fuerza de voluntad, disciplina y organización. La dispersión es el enemigo número 1 de la productividad y si no la mantienes a raya terminarás haciendo un poco de todo y mucho de nada.

A mi es lo que me solía pasar, pero me he dado cuenta de que para poder alcanzar las metas que me propongo, lo importante es tener la actitud para conseguirlo. Con hábitos negativos es probable que pronto uno abandone sus sueños. Por eso y para sostener tu objetivo a largo plazo tendrás que desarrollar hábitos positivos que aumenten tu motivación y te ayuden a hacer frente a todo tipo de situaciones, personas u obstáculos que pueden interponerse en el camino de hacia tu meta.

#7. Evalúa tu progreso

Establecer metas, diseñar una hoja de ruta y tomar acción en la dirección que te has marcado es la mejor manera de trabajar por tus sueños. Pero si no compruebas tu progreso, ¿cómo sabes que estás avanzando en la dirección correcta?

Aquí es donde solemos fallar más a menudo.

Mi propuesta es que trimestralmente le des un repaso a tu lista de objetivos y compruebes cómo vas avanzando con ellos. Echar el freno y hacer esta evaluación es algo que todas y todos deberíamos hacer porque es básico para asegurarte de verdad que avanzas por el camino que te has marcado o, por el contrario, necesitas hacer reajustes en tu Plan.

La revisión de lo que vas consiguiendo, te motivará a seguir adelante.

Descarga la guía para establecer metas y planificar un nuevo año

Como hemos visto, el proceso que te propongo seguir para conseguir tus objetivos es primero elegir un destino y luego trazar la ruta que te lleve del punto A al punto B. Y por eso hoy quiero compartir contigo mi brújula para los próximos 12 meses.

Una guía gratuita para reflexionar, planificar y tomar acción masiva hacia tus metas. Probablemente existen decenas de métodos con los que podrías planificar el año que tienes por delante, pero trabajar en las cuestiones que te propongo te ayudará a definir la mejor ruta para ti.

Descarga aquí "Tu Brújula para los próximos 12 meses"

Este ejercicio te va a ayudar a descubrir tus deseos, a establecer metas y a planificar tus acciones para conseguirlos, por eso merece la pena que dediques un tiempo para hacerlo. Puede que hasta descubras cosas sobre tu negocio (y sobre ti mismo) que no imaginas. Ah… y tenlo siempre cerca para ir evaluando tu progreso.GuardarGuardarGuardarGuardar

GuardarGuardarGuardarGuardar

GuardarGuardar

GuardarGuardar

Virginia Jimenez
Consultora de Marketing especialista en Negocios Online. Con mi trabajo ayudo a emprendedores digitales lifestyle preocupados por su falta de ventas en Internet a implementar sistemas y estrategias más eficaces que les ayuden a conseguir mejores clientes e incrementar sus beneficios mientras disfrutan de su tiempo y su libertad.

Únete a mi comunidad y recibe GRATIS en tu bandeja de entrada:

  • TRAINING POR EMAIL
  • PLAN DE ACCÍON
    ESTRATÉGICO
  • NEWSLETTER SEMANAL
x