¿Tienes la sensación a veces de que el emprendimiento digital es más difícil de lo que parece?

¿De que sigues dedicándole un número interminable de horas a mantenerte tu negocio a flote?

¿Que conseguir los resultados que buscas comporta muchísimas acciones (networking, redactar contenidos, publicitarte en las redes, buscar clientes, etc.) que siguen sin dejarte tiempo para ti y para los tuyos?

A Tere le pasaba lo mismo.

Tere Rodriguez es una mujer increíble, generosa y todo corazón, además de una reconocida copywriter de nuestro país, escritora, emprendedora, viajera y amante de los pequeños rituales de esta vida. Hace unos meses la invité a escribir en el blog y aquí debajo conocerás su historia y la filosofía de vida y de trabajo que ha desarrollado.

Zen Digital

Cómo el Mindfulness transformó su forma de emprender (¡y de vivir!)

Imagina que estás en una sala circular con una treintena de puertas de colores distintos.

Todas son una verdadera obra de arte, pero una de ellas, en concreto, te llama la atención por su color turquesa precioso.

Te diriges hacia ella, y en el preciso instante en el que pones la mano en el mango para abrirla, te pasa otra persona por delante, y sin ningún tipo de explicación, abre la puerta y desaparece al otro lado.

Intentas abrir esa misma puerta.

Pero está cerrada.

Has perdido tu oportunidad.

No importa, hay otra puerta que te atrae por sus filigranas de madera.

De nuevo, empiezas a andar hacia ella, pero justo cuando ibas a abrirla, sucede lo mismo: alguien se te adelanta, abre la puerta, y desaparece al otro lado.

Y así una y otra vez.

Tú te preguntas, ¿qué está sucediendo?

¿Por qué todas las puertas se abren para los demás y a mí me niegan la entrada?

¿Estaré haciendo yo algo mal?

¿Qué tienen los demás que yo no tenga?

¿Por qué todas las puertas se abren para los demás, pero a mí se me cierran en la cara?

Así es como me sentía yo.

Y a ti, ¿te ha pasado alguna vez?

¿Has tenido o tienes la sensación de que ser emprendedor digital es mucho más difícil de lo que parece?

¿De que, a pesar de dedicarle un número interminable de horas a mantenerte tu negocio a flote, las puertas siguen cerrándose?

¿Te sientas preparada, informada, motivada y con ganas de abrir esas puertas tan atractivas, pero se te sigue negando la entrada al club del éxito digital?

¿Sientes que para conseguir los resultados que buscas tienes que invertir muchísimo tiempo y dinero en (networking, redactar contenidos, publicitarte en las redes, buscar clientes, etc.)?

Ya somos dos.

De hecho, yo estuve a punto de abandonar mi negocio de copywriting por completo.

No daba abasto y mi energía se drenaba.

Con el paso del tiempo, y ante puerta cerrándose delante mí, me sentía irritada, nerviosa y preocupada.

La calidad de mi trabajo como copywriter sufría.

Y, lo que es peor aún, mi vida personal y mi salud se veía afectadas.

El sueño digital que habían prometido que iba a encontrar detrás de una de esas puertas, no parecía llegar por ningún lado.

Estuve pero, muy a punto de tirar la toalla.

Al fin y al cabo, viviendo en Australia como vivo, ¿tal vez me estaba denegando la oportunidad de encontrar un trabajo mucho mejor remunerado?

Pero, entonces, cuando me daba la sensación de que ya no había más puertas por abrir, sucedió algo.

Redescubrí Mindfulness

Y digo redescubrí porque, los ocho años de mi vida que pasé en Asia en los ochenta y los noventa, aprendí meditación, yoga y algunos de los idiomas asiáticos.

Saqué todo lo que había aprendido por aquel entonces del baúl de mis recuerdos, y seguí aprendiendo a incorporar Mindfulness a tantos aspectos de mi emprendimiento digital como me fuese posible.

Inicialmente, fue un proceso de experimentación.

Estaba intentando incorporar una práctica contemplativa como la atención plena a mi manera de relacionarme con mis clientes, a mi manera de escribir y a mi manera de gestionar mi negocio.

¿Funcionaría?

¿Sería posible encontrar una nueva manera de emprender que me permitiese descubrir mi propio valor, y me diese el coraje para seguir intentando abrir puertas cada día?

Descubrí que lo que yo intentaba ya se estaba experimentando.

Google, ni más ni menos, cuenta con un jefe de formación en Mindfulness, Chade-Meng Tan que está convencido de que ahora que se han demostrado científicamente las capacidades de la meditación y a la atención, “estas van a convertirse en la gimnasia mental del mundo empresarial”.

Mindfulness, según Tan “abre la puerta a la bondad, y aunque nos sorprenda, esta se encuentra en el corazón del éxito de un negocio. El jefe que trata a sus empleados con bondad provoca una reacción. Los empleados tratan bien a los clientes y quieren ayudarle a tener éxito. Los clientes están dispuestos a invertir más dinero. Todo el mundo gana. Este proceso es bueno para el alma y para nuestras carreras profesionales”.

Estupendo, me dije.

Pero, ¿puede mindfulness realmente marcar una diferencia en mi vida profesional?

¿Puede una mini empresaria como yo, sin los recursos de empresas como Google y General Mills (conocida también por sus prácticas meditativas) combinar dos principios tan distintos como mindfulness y emprendimiento con éxito y obtener resultados?

Lo probé.

¡Tampoco tenía nada que perder!

¿Qué es mindfulness y cómo lo aplico a mi negocio digital?

Esa misma pregunta, ¿Qué es mindfulness?, se la hizo un discípulo a su maestro Zen.

¿Qué es la meditación?, maestro, le preguntó.

“La meditación es atención”, afirmó con certeza el maestro.

Perplejo, el alumno dijo ¿Le importaría ampliar su respuesta?

“Desde luego: la meditación es atención y atención.”

Aún más perplejo, el alumno insistió.

Ante lo cual, el maestro respondió con una sonrisa en el rostro: “Meditación es atención, atención y atención”.

La meditación nos enseña a prestar atención para ser más consciente de nuestro entorno y de nuestros sentimientos hacia ese entorno. Con la meditación aprendemos a centrarnos en nuestro presente, aceptando nuestros pensamientos como lo que son: pensamientos, no nuestra realidad.

Pero, mindfulness, no se limita solo a la práctica de la meditación.

Para mí mindfulness constituye tres elementos muy importantes de mi vida.

El respeto, la intención y la alegría.

Y desde que he empezado a aplicarlos con regularidad a mi día a día personal y profesional, todo ha cambiado.

Respeto

Ahora, he aprendido a respetar mi papel como participante activa y empática con un conocimiento muy específico que tiene el potencial de ayudar a mejorar la vida de mis clientes, la de mi familia y la mía.

He dejado de ser una observadora desapegada cuyo único objetivo era poner el pan sobre la mesa, sin respetar ni mi salud ni mi estado de ánimo.

Intención

Ahora entiendo que el éxito, contrario a lo que muchos empresarios piensan y esperan, no es lineal.

Es imposible predecir qué sucederá a lo largo de un camino que está plagado de incertidumbre.

Está claro que no podemos eliminar la incertidumbre en nuestro entorno, pero sí que podemos gestionar nuestra reacción, y por tanto, nuestros niveles de ansiedad, preguntándonos: ¿qué información es verídica, y cómo podemos actuar o influenciarla?

Porque sabemos que cuando comprendemos qué aspecto de una crisis podemos influenciar, podemos actuar con intención.

Y podemos intentar cooperar con la incertidumbre. De esta manera dejamos de funcionar en modo “apaga incendios” y dejamos de tomar decisiones sin ton ni son.

Alegría

Antes sentía que todas las estrategias de marketing digital recomendadas por los miles de gurús que he conocido no me aportaban ninguna alegría.

Me sentía obligada a escribir artículos en mi blog con el solo objetivo de que Google me premiase con una posición en el ranking.

Me sentía obligada a probar una nueva plataforma social porque las redes sociales más tradicionales me tenían aburrida y defraudada. Me sentía obligada a probar el tema del podcast por “ser distinta” al resto, por salirme de la norma… sin tener presente el lío en el que me meto, comprometiéndome a grabar, editar y publicar semanalmente, y teniendo que sacrificar descanso o tiempo disfrutando con mi familia por horas delante del micrófono.

A formar parte de grupos en Facebook que avasallaban mi pantalla, y no me aportaban ninguna felicidad o valor.

Todo acababa por aburrirme e irritarme.

¿Dónde estaba la alegría?

Ahora intento, guiarme por un único principio: sentir alegría por la oportunidad de contribuir a mejorar la vida de tantas personas.

Por poder inspirar.

Por poder influenciar.

Por tener el conocimiento para utilizar el diálogo persuasivo para crear abundancia.

Sin avaricia.

Sin envidia.

Sin juicio.

Sin ruido.

Si no coincide con este principio, me digo NO a mí misma, a la persona y al proceso.

Tal y como iba viviendo estos cambios y experiencias, los iba documentando.

Los resultados fueron extraordinarios.

Al aplicar esta nueva metodología de trabajo:

☑︎ Eliminé todas las personas y acciones tóxicas de mi vida, liberando muchísimas más horas que ahora puedo dedicar a mis clientes, a mí misma y a mis seres queridos.

☑︎ He eliminado distracciones virtuales, me se he convertido en una persona mucho más productiva (al menos un 25% más). Trabajo menos y gano más.

☑︎ He mejorado significativamente mis relaciones con sus clientes. Conecto mucho mejor con ellos y el 95% regresan constantemente, con lo cual, ahorro en publicidad ¡y en estrés!

☑︎ He aprendido a escuchar a mi intuición y a decir que NO a todo aquello que hubiese podido tener consecuencias negativas para mí, aunque viniese acompañado de un “talón” con unos cuantos ceros.

☑︎ Y, sobre todo, he aprendido a disfrutar de cada acción de mi día, sintiéndome presente y feliz en los momentos que cuentan.

Sé que la alternativa al emprendimiento digital es poca atractiva.

La libertad financiera y personal que se disfruta si se consiguen las metas propuestas en un negocio digital no tienen valor.

Mi metodología de trabajo, Mindful Copy, desarrollada a raíz de todo este proceso que te he contado, está pensada para que no te pierdas por el camino.

Para que puedas pararte de vez en cuando, y disfrutar del paisaje.

Para que ganes la confianza que necesitas para seguir abriendo puertas.

Aunque los demás las abran antes que tú.

O las cierren en tus narices.

Con Mindful Copy, aprendes a gestionar tu entorno.

Porque, “no es lo que te pasa, sino cómo te tomas lo que te pasa”.

Si te sientes identificada con mi historia, te invito a que descubras Mindful Copy

En formato curso online, Mindful Copy te enseña la teoría del Copywriting, apoyada por ejemplos prácticos basados en mi experiencia Internacional como copywriter. Todo ello, bajo el marco de la Atención Plena o Mindfulness.

¡Y no vas a tener tiempo para aburrirte porque tienes vídeos, audios, meditaciones, ejercicios prácticos, rituales, etc…!

Es la única metodología de trabajo que no solo enseña a aplicar el Copywriting a la comunicación digital, si no cómo hacerlo desde una perspectiva Mindful.

Con Mindful Copy aprendes a disfrutar del proceso de redacción, de tu relación con tus clientes y otros protagonistas y obtienes resultados: tanto monetarios como personales.

Curso Mindful Copy

Deja que te enseñe cómo puedes utilizar el poder de tus palabras para crear un mundo mejor para todos.

Y para ti.

Tere Rodriguez
Copywriter, Escritora Digital Trilingüe y Traductora desde hace X décadas (lo siento, pero te quedas en ascuas), “exiliada” en las antípodas. Sídney, en concreto. 
Me fascinan la ciencia ficción y los universos paralelos. 
Viajar es mi perdición (y siempre me mete en líos). Pero gracias a esta mente curiosa y creativa, consigo elevar los Textos Digitales de mis clientes a niveles que ellos nunca hubiesen imaginado (o al menos eso me dicen).
 Lánzame un reto, verás.

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